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"They are blind, they only see images _ Están ciegos solo ven imágenes" _ Mahmud Shabistari Persia S.XIV.
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La Sociedad de la Transparencia
La Sociedad de la Transparencia
“Transparenzgessellschaft” -
Byung-Chul Han, 2013
texto completo PDF castellano
Pág.
13
Todo
se mide en su valor de exposición. La sociedad expuesta es una
sociedad
pornográfica. Todo está vuelto hacia fuera, descubierto,
despojado,
desvestido y expuesto. El exceso de exposición hace de todo
una
mercancía, que «está
entregado, desnudo, sin secreto, a la devoración
inmediata»[22].
La economía capitalista lo somete todo a la coacción de la
exposición.
Solo la escenificación expositiva engendra el valor; se renuncia
a
toda peculiaridad de las cosas. Estas no desaparecen en la oscuridad,
sino
en
el exceso de iluminación (...)
Pág.
14
Los
modelos actuales no transmiten ningún valor interior, sino tan solo
medidas
exteriores, a las que se intenta corresponder incluso con el uso de
medios
violentos. El imperativo de exposición conduce a una absolutización
de
lo visible y exterior. Lo invisible no existe, porque no engendra
ningún
valor
de exposición, ninguna atención.
(…)
La
absolutización del valor de
exposición
se manifiesta como tiranía de la visibilidad. Lo problemático
no
es el aumento de imágenes, sino la coacción icónica de convertirse
en
imagen.
El imperativo de la transparencia hace sospechoso todo lo que no
se
somete a la visibilidad. En eso consiste su violencia.
Dessiner le Prophète? _
Dessiner le Prophète ?
Inspiré d’un fait réel survenu après la manifestation du 11 janvier 2015, ce film fait le portrait du Prophète Muhammad, paix et salut sur lui, mais également le portrait d’une attitude « post-Charlie », qui prend de l’ampleur depuis plusieurs mois et qui est en train de transformer la France, et même le monde.
Inspiré d’un fait réel survenu après la manifestation du 11 janvier 2015, ce film fait le portrait du Prophète Muhammad, paix et salut sur lui, mais également le portrait d’une attitude « post-Charlie », qui prend de l’ampleur depuis plusieurs mois et qui est en train de transformer la France, et même le monde.
www.mokhtarawards.com
Comité Invisible _ L’insurrection qui Vient [french_spanish]
Complete Text PDF french
Complete Text PDF spanish
L’insurrection qui vient, France , 2007
Des autoroutes placées en bordure d’un « quartier sensible » font un mur invisible et tout à fait à même de le séparer des zones pavillonnaires.
(...)
« I AM WHAT I AM», donc, non un simple mensonge, une simple campagne de publicité, mais
une campagne militaire, un cri de guerre dirigé contre tout ce qu’il y a entre les êtres, contre tout
ce qui circule indistinctement, tout ce qui les lie invisiblement, tout ce qui fait obstacle à la parfaite
désolation, contre tout ce qui fait que nous existons et que le monde n’a pas partout l’aspect d’une autoroute, d’un parc d’attraction ou d’une ville nouvelle : ennui pur, sans passion et bien ordonné,
espace vide, glacé, où ne transitent plus que des corps immatriculés, des molécules automobiles et
des marchandises idéales.
(...)
Être visible, c’est être à découvert, c’està- dire avant tout vulnérable. Quand les gauchistes
de tous pays ne cessent de « visibiliser » leur cause – qui celle des clochards, qui celle des femmes, qui celle des sans-papiers – dans l’espoir qu’elle soit prise en charge, ils font l’exact contraire de ce qu’il faudrait faire. Non pas se rendre visible, mais tourner à notre avantage l’anonymat où nous avons été relégués et, par la conspiration, l’action nocturne ou cagoulée, en faire une inattaquable position d’attaque.
(...)
* * * * * * * *
La Insurreción que viene, France , 2007
Las
autopistas construidas en
los bordes de un “barrio sensible” levantan un muro invisible construido expresamente para separarle de las zonas residenciales
(...)
“I AM WHAT
I AM”¨ pues¨ no una simple mentira¨ una simple campaña
de publicidad¨ sino una campaña militar¨
un grito de guerra dirigido
contra todo lo que hay entre los
seres¨ contra todo lo que
circula
indistintamente¨ todo lo que une invisiblemente¨ todo lo que obstaculiza
la perfecta desolación¨ contra todo lo que hace que existamos
y que el mundo no tenga por todas partes el
aspecto de una
autopista¨ de un parque de atracciones o de una nueva ciudad puro
aburrimiento¨ sin pasión y bien ordenado¨ espacio vacío¨ helado¨ por donde no
transitan más que los cuerpos matriculados¨ las moléculas automóviles
y las mercancías ideales
(...)
Ser visible¨ es estar
al descubierto¨ es decir¨siempre
vulnerable.
Cuando los izquierdistas de cualquier país no dejan de“visibilizar”
su causa –la de los vagabundos¨ las mujeres¨ los sin‐papeles‐
con la esperanza de
que sea tomada en cuenta¨ hacen exactamente lo contrario de lo que
deberían.
No hacerse visible sino ganar para nosotros la ventaja del anonimato al que hemos sido relegados y¨ por la conspiración¨ la acción nocturna o enmascarada¨ construir una inatacable posición atacante.
No hacerse visible sino ganar para nosotros la ventaja del anonimato al que hemos sido relegados y¨ por la conspiración¨ la acción nocturna o enmascarada¨ construir una inatacable posición atacante.
Comite Invisible _ Théorie de la Jeune-Fille [french_spanish]
Premiers Matériaux pour une Théorie de la Jeune-Fille
Complete Text PDF_ french
Complete Text PDF_ spanish
Complete Text PDF_english
The
Young-Girl's aspiration to become a symbol only ex-
presses
her desire to belong to the society of non-belonging, at
any
cost. It signies a constant eort to remain adequate to her
visible
being. That wager explains the fanaticism.
(...)
The imperial
strategy rst of all consists in organizing blindness to
forms
of life; illiteracy to ethical dierences; making the battle-
front
unrecognizable, if not invisible; and, in the most critical
cases,
disguising the real war with all kinds of false conicts.
The
retaking of the oensive from our side, then, requires us
to
make the battlefront clear again. The gure of the Young-Girl
is a
gazing machine, designed for that purpose.
(...)
In
reality, the Young-Girl is only the model citizen such as
commodity
society has dened it since world war one, as an
explicit
response to revolutionary threats against it. As such,
she
is a polar gure, guiding becoming more than predominating
in it.
(...)
The
Young-Girl is the spitting image of the total and sovereign
consumer;
and that's how she behaves in all realms of existence.
the
Young-Girl knows the value of things ever so well.
Often,
before decomposing too visibly, the Young-Girl gets
married.
(...)
The
Young-Girl is good for nothing but consuming; leisure
or
work, it makes no dierence.
Because
of its having been put on a level of equivalence with
all
intimacy in general, the Young-Girl's intimacy has become
something
anonymous, exterior, and objectlike.
(...)
The
Young-Girl is never satised with her submission to com-
modity
metaphysics, with the docility of her whole being, and
visibly
of her whole body, under the Spectacle's norms. That's
why
she feels the need to show it
They've
wounded me in what is most dear to me:
my
image." (Silvio Berlusconi)
The
Young-Girl always lives in a couple relationship: with
her
image.
(...)
What's
watching you in the Young-Girl's eyes is the Spectacle.
(...)
The
Young-Girl reproaches reality, with a non-feigned bitter-
ness,
for not measuring up to the Spectacle.
(...)
The
Young-Girl resembles her photo.
Considering
that her appearance entirely exhausts her essence
and
her representation exhausts her reality, the Young-Girl is
that
which is entirely expressible, and also that which is per-
fectly
predictable and absolutely neutralized.
(...)
Like
all slaves, the Young-Girl thinks herself to be much more
watched
than she really is.
***********
Primeros materiales para una Teoria de la Jovencita.
La
aspiración de la Jovencita a convertirse en signo no es más que su
deseo de pertenecer, cueste lo
que
cueste, a la sociedad de la no-pertenencia. Lo cual significa un
esfuerzo constante por
mantenerse
en adecuación con su ser-visible. El desafío explica el fanatismo.
(...)
Ahora
bien, la estrategia imperial consiste en primer lugar en
organizar
la ceguera respecto a las formas-de-vida, el analfabetismo respecto a
las diferencias
éticas;
consiste en hacer que el frente sea irreconocible, por no decir
invisible; y en los casos más
críticos,
consiste en maquillar la verdadera guerra con todo tipo de falsos
conflictos.
Así
pues, la reanudación de la ofensiva, de nuestro lado, exige hacer
que el frente se vuelva
nuevamente
manifiesto. La figura de la Jovencita es una máquina de visión
concebida para tal
efecto.
Algunos se servirán de ella para constatar el carácter masivo de
las fuerzas de ocupación
hostiles
en nuestras existencias; otros, más vigorosos, para determinar la
velocidad y la dirección de
su
progresión. En lo que cada quien hace de ella se ve también lo que
merece.
(...)
En
realidad, la Jovencita no es más que el ciudadano-modelo tal como es
redefinido por la
sociedad
mercantil a partir de la Primera Guerra Mundial, como respuesta
explícita a la amenaza
revolucionaria.
En cuanto tal, se trata de una figura polar, que orienta el devenir
más que
predominarlo.
(...)
La
Jovencita es la figura del consumidor total y soberano; y se comporta
como tal en todos los
ámbitos
de la existencia.
La
Jovencita conoce muy bien el valor de las cosas.
Es
algo más que habitual, antes de descomponerse de forma demasiado
visible, que la Jovencita se
case.
La
Jovencita sólo es buena para consumir, ocio o trabajo, poco importa.
La
intimidad de la Jovencita, tras encontrarse puesta en equivalencia
con toda intimidad,
se ha
vuelto con ello algo anónimo, exterior y objetual.
(...)
La
Jovencita jamás está satisfecha con su sumisión a la metafísica
mercantil ni con la docilidad de
todo
su ser, y visiblemente DE su cuerpo, a las normas del Espectáculo.
Es por esto que siente la
necesidad
de exhibirlo.
“Me
han herido en lo que más aprecio: mi imagen.” (Silvio Berlusconi)
La
Jovencita vive siempre-ya en pareja: con su propia imagen.
(...)
Con
amargura no fingida la Jovencita reprocha a la realidad el no estar a
la altura del Espectáculo.
(...)
La
Jovencita se parece a su foto.
En
la medida en que su apariencia agota enteramente su esencia y su
representación su realidad, la
Jovencita
es lo enteramente decible; así como lo perfectamente predecible y lo
absolutamente
neutralizado.
(...)
La
apariencia de la Jovencita es la Jovencita misma; entre ambas no hay
nada.
Como
todos los esclavos, la Jovencita se cree mucho más vigilada de lo
que está en
realidad.
History of Sexuality _ The Will to Knowledge
History of Sexuality _ The Will to Knowledge
Michel Foucault
Complete Text PDF english
english_spanish
pag. 58
On the face of it at least, our civilization possesses no ars erotica. In return, it is undoubtedly the only civilization to practice a scientia sexualis; or rather, the only civilization to have developed over the centuries procedures for telling the truth of sex which are geared to a form of knowledge-power
strictly opposed to the art of initiations and the masterful secret: I have in mind the confession. Since the Middle Ages at least, Western societies have established the confession as one of the main rituals we rely on for the production of truth: the codification of the sacrament of penance by the Lateran Council in 1215, with the resulting development of confessional techniques, the declining importance of accusatory procedures in criminal justice, the abandonment of tests of guilt (sworn statements, duels, judgments of God) and the development of methods of interrogation and inquest, the increased participation of the royal administration in the prosecution of infractions, at the expense of proceedings leading to private settlements, the setting up of tribunals of Inquisition: all this helped to give the confession a central role in the order of civil and religious powers.
......
pag. 60
The obligation to confess is now relayed through so many different points, 'is so deeply ingrained
in us, that we no longer perceive it as the effect of a power that constrains us; on the contrary, it seems to us that truth, lodged in our most secret nature, "demands" only to surface; that if it fails to do so, this is because a constraint holds it in place, the violence of a power weighs it down, and
it can finally be articulated only at the price of a kind of liberation. Confession frees, but power reduces one to silence; truth does not belong to the order of power, but shares an original affinity with freedom: traditional themes in philosophy, which a "political history of truth" would have to
overturn by showing that truth is not by nature free-nor error servile-but that its production is thoroughly imbued with relations of power. The confession is an example of this.
(...)
One has to be completely taken in by this internal ruse of
confession in order to attribute a fundamental role to censorship,
to taboos regarding speaking and thinking; one has to
have an inverted image of power in order to believe that all
these voices which have spoken so long in our civilization repeating
the formidable injunction to tell what one is and
what one does, what one recollects and what one has forgotten,
what one is thinking and what one thinks he is not
thinking-are speaking to us of freedom. An immense labor
to which the West has submitted generations in order to
produce-while other forms of work ensured the accumulation
of capital-men's subjection: their constitution as subjects
in both senses of the word.
......
pag 65
Through the medicalization of the effects of confession.
The obtaining of the confession and its effects were recodified as therapeutic operations.
......
pag. 72
We are dealing not nearly so much with a negative mechanism of exclusion as with the
operation of a subtle network of discourses, special knowledges,pleasures, and powers. At issue is not a movement bent on pushing rude sex back into some obscure and inaccessible
region;but on the contrary, a process that spreads it over the surface of things and bodies, arouses it, draws it out and bids it speak, implants it in reality and enjoins it to tell the truth: an entire glittering sexual array, reflected in a myriad of discourses, the obstination of powers, and the interplay of knowledge and pleasure.
......
pag. 75
Among its many emblems, our society wears that of the talking sex. The sex which one catches unawares and questions, and which, restrained and loquacious at the same time,
endlessly replies. One day a certain mechanism, which was so elfin-like that it could make itself invisible, captured this sex and, in a game that combined pleasure with compulsion,
and consent with inquisition, made it tell the truth about itself and others as well. For many years, we have all been living in the realm of Prince Mangogul: under the spell of an immense curiosity about sex, bent on questioning it, with an insatiable desire to hear it speak and be spoken about, quick
to invent all sorts of magical rings that might force it to abandon its discretion. As if it were essential for us to be able to draw from that little piece of ourselves not only pleasure but knowledge, and a whole subtle interchange from one to the other: a knowledge of pleasure, a pleasu're that comes of
knowing pleasure, a knowledge-pleasure; and as if that fantastic animal we accommodate had itself such finely tuned ears, such searching eyes, so gifted a tongue and mind, as to know much and be quite willing to tell it, provided we employed a little skill in urging it to speak. Between each of us
and our sex, the West has placed a never-ending demand for truth: it is up to us to extract the truth of sex, since this truth is beyond its grasp; it is up to sex to tell us our truth, since sex is what holds it in darkness. But is sex hidden from us, concealed by a new sense of decency, kept under a bushel by
the grim necessities of bourgeois society? On the contrary, it shines forth; it is incandescent. Several centuries ago, it was placed at the center of a formidable petition to know. A double petition, in that we are compelled to know how things are with it, while it is suspected of knowing how things are
with us.
Historia de la Sexualidad 1
Pág. 36
Nuestra civilización, a primera vista al menos, no posee ninguna ars erotica. Como
desquite, es sin duda la única en practicar una scientia sexualis. O mejor: en haber
desarrollado durante siglos, para decir la verdad del sexo, procedimientos que en lo esencial
corresponden a una forma de saber rigurosamente opuesta al arte de las iniciaciones y al
secreto magistral: se trata de la confesión.
Al menos desde la Edad Media, las sociedades occidentales colocaron la confesión
entre los rituales mayores de los cuales se espera la producción de la verdad:
reglamentación del sacramento de penitencia por el concilio de Letrán, en 1215, desarrollo
consiguiente de las técnicas de confesión, retroceso en la justicia criminal de los
procedimientos acusatorios, desaparición de ciertas pruebas de culpabilidad (juramentos,
duelos, juicios de Dios) y desarrollo de los métodos de interrogatorio e investigación, parte
cada vez mayor de la administración real en la persecución de las infracciones y ello a
expensas de los procedimientos de transacción privada, constitución de los tribunales de
inquisición: todo ello contribuyó a dar a la confesión un papel central en el orden de los
poderes civiles y religiosos.
desquite, es sin duda la única en practicar una scientia sexualis. O mejor: en haber
desarrollado durante siglos, para decir la verdad del sexo, procedimientos que en lo esencial
corresponden a una forma de saber rigurosamente opuesta al arte de las iniciaciones y al
secreto magistral: se trata de la confesión.
Al menos desde la Edad Media, las sociedades occidentales colocaron la confesión
entre los rituales mayores de los cuales se espera la producción de la verdad:
reglamentación del sacramento de penitencia por el concilio de Letrán, en 1215, desarrollo
consiguiente de las técnicas de confesión, retroceso en la justicia criminal de los
procedimientos acusatorios, desaparición de ciertas pruebas de culpabilidad (juramentos,
duelos, juicios de Dios) y desarrollo de los métodos de interrogatorio e investigación, parte
cada vez mayor de la administración real en la persecución de las infracciones y ello a
expensas de los procedimientos de transacción privada, constitución de los tribunales de
inquisición: todo ello contribuyó a dar a la confesión un papel central en el orden de los
poderes civiles y religiosos.
Pag. 37
La obligación de confesar nos llega
ahora desde tantos puntos diferentes, está ya tan profundamente incorporada a nosotros que
no la percibimos más como efecto de un poder que nos constriñe; al contrario, nos parece
que la verdad, en lo más secreto de nosotros mismos, sólo "pide" salir a la luz; que si no lo
hace es porque una coerción la retiene, porque la violencia de un poder pesa sobre ella, y no
podrá articularse al fin sino al precio de una especie de liberación. La confesión manumite,
el poder reduce al silencio; la verdad no pertenece al orden del poder y en cambio posee un
parentesco originario con la libertad: otros tantos temas tradicionales en la filosofía, a los
que una "historia política de la verdad" debería dar vuelta mostrando que la verdad no es
libre por naturaleza, ni siervo el error, sino que su producción está toda entera atravesada
por relaciones de poder. La confesión es un ejemplo.
ahora desde tantos puntos diferentes, está ya tan profundamente incorporada a nosotros que
no la percibimos más como efecto de un poder que nos constriñe; al contrario, nos parece
que la verdad, en lo más secreto de nosotros mismos, sólo "pide" salir a la luz; que si no lo
hace es porque una coerción la retiene, porque la violencia de un poder pesa sobre ella, y no
podrá articularse al fin sino al precio de una especie de liberación. La confesión manumite,
el poder reduce al silencio; la verdad no pertenece al orden del poder y en cambio posee un
parentesco originario con la libertad: otros tantos temas tradicionales en la filosofía, a los
que una "historia política de la verdad" debería dar vuelta mostrando que la verdad no es
libre por naturaleza, ni siervo el error, sino que su producción está toda entera atravesada
por relaciones de poder. La confesión es un ejemplo.
Es preciso que uno mismo haya caído en la celada de esta astucia interna de la
confesión para que preste un papel fundamental a la censura, a la prohibición de decir y de
pensar; también es necesario haberse construido una representación harto invertida del
poder para llegar a creer que nos hablan de libertad todas esas voces que en nuestra
civilización, desde hace tanto tiempo, repiten la formidable conminación de decir lo que
uno es, lo que ha hecho, lo que recuerda y lo que ha olvidado, lo que esconde y lo que se
esconde, lo que uno no piensa y lo que piensa no pensar. Inmensa obra a la cual Occidente
sometió a generaciones a fin de producir —mientras que otras formas de trabajo aseguraban
la acumulación [77] del capital— la sujeción de los hombres; quiero decir: su constitución
como "sujetos", en los dos sentidos de la palabra.
confesión para que preste un papel fundamental a la censura, a la prohibición de decir y de
pensar; también es necesario haberse construido una representación harto invertida del
poder para llegar a creer que nos hablan de libertad todas esas voces que en nuestra
civilización, desde hace tanto tiempo, repiten la formidable conminación de decir lo que
uno es, lo que ha hecho, lo que recuerda y lo que ha olvidado, lo que esconde y lo que se
esconde, lo que uno no piensa y lo que piensa no pensar. Inmensa obra a la cual Occidente
sometió a generaciones a fin de producir —mientras que otras formas de trabajo aseguraban
la acumulación [77] del capital— la sujeción de los hombres; quiero decir: su constitución
como "sujetos", en los dos sentidos de la palabra.
Pág. 41
Por la medicalización de los efectos de la confesión: la obtención de la confesión
y sus efectos son otra vez cifrados en la forma de operaciones terapéuticas.
y sus efectos son otra vez cifrados en la forma de operaciones terapéuticas.
Pág. 44
Mucho
más que un mecanismo negativo de exclusión o rechazo, se trata del
encendido de una red sutil de discursos, de saberes, deplaceres, de
poderes; no se trata de un movimiento que se obstinaría en rechazar
el sexo salvaje hacia alguna región oscura e inaccesible, sino, por
el contrario, de procesos que lo diseminan en la superficie de las
cosas y los cuerpos, que lo excitan, lo manifiestan y lo
hacen
hablar, lo implantan en lo real y lo conminan a decir la verdad: toda
una titilación
visible
de lo sexual que emana de la multiplicidad de los discursos, de la
obstinación de los
poderes
y de los juegos del saber con el placer.
Pág.
46
Entre
sus emblemas, nuestra sociedad lleva el del sexo que habla. Del sexo
sorprendido
e interrogado que, a la vez constreñido y locuaz, responde
inagotablemente.
Cierto
mecanismo, lo bastante maravilloso como para tornarse él mismo
invisible, lo
capturó
un día. Y en un juego donde el placer se mezcla con lo involuntario
y el
consentimiento
con la inquisición, le hace decir la verdad de sí y de los demás.
Desde hace
muchos
años, vivimos en el reino del príncipe Mangogul: presas de una
inmensa curiosidad
por
el sexo, obstinados en interrogarlo, insaciables para escucharlo y
oír hablar de él, listos
para
inventar todos los anillos mágicos que pudieran forzar su
discreción. Como si fuese
esencial
que de ese pequeño fragmento de nosotros mismos pudiéramos extraer
no sólo
placer
sino saber y todo un sutil juego que salta del uno al otro: saber
sobre el placer, placer
en
saber sobre el placer, placer-saber; y como si ese peregrino animal
que alojamos tuviese
por
su parte orejas lo bastante curiosas, ojos lo bastante atentos y una
lengua y un espíritu
lo
bastante bien construidos como para saber muchísimo sobre ello y ser
completamente
capaz
de decirlo, con sólo que uno se lo solicite con un poco de maña.
Entre cada uno de
nosotros
y nuestro sexo, el Occidente tendió una incesante exigencia de
verdad: a nosotros
nos
toca arrancarle la suya, puesto que la ignora; a [96]
él, decirnos la
nuestra, puesto que la
posee
en la sombra. ¿Oculto, el sexo? ¿Escondido por nuevos pudores,
metido en la
chimenea
por las tristes exigencias de la sociedad burguesa? Al contrario:
incandescente.
Hace
ya varios cientos de años, fue colocado en el centro de una
formidable petición de
saber.
Petición doble, pues estamos constreñidos a saber qué pasa con él,
mientras se
sospecha
que él sabe qué es lo que pasa con nosotros.
Bannoptikon_ Psicopolítica
Psicopolítica
Byung-Chul Han
PDF completo españolLa Sociedad de la Transparencia
Byung-Chul Han
PDF completo español
Psicopolítica
Pág. 35
La Técnica de poder neoliberal no es
prohibitoria, protectora o represiva sino prospectiva, permisiva y
proyectiva (hasta... el legendario anuncio)
Pág 51.
El resgistro total de la vida ...
Pág. 52, 53, 54
pag.52 desde
La microfísica del Big Data..
hasta pàg. 54 Olvidar (no)
Pág. 58 desde
Para Nietszche...
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